Hoy voy a hablarles de una aventura… Bueno, en realidad “aventura” no sería el término exacto, o mejor dicho, no sería el único término capaz de definir lo que les cuento. No obstante, sí uno de ellos. Porque sin duda ha sido una aventura, pero también una experiencia. En mi caso, una de las experiencias más enriquecedores que he vivido hasta ahora. Y no sólo eso, sino que ha sido una OPORTUNIDAD en mayúsculas. Para mi, personalmente, una oportunidad única de la que he sido partícipe gracias a la tremenda generosidad de un gran profesional y mejor persona: RICHARD VAUGHAN. Sólo alguien como tú me habría dado esta oportunidad. Porque pocas personas como tú son tan grandes, simplemente porque saben ser pequeñas. Y es que no puedo evitar admirarte, tú sólo creaste la puerta de tu éxito… No olvides que en tu lista de fans yo estoy a la cabeza 😉 Y porque mi corazón tiene muy buena memoria te estaré eternamente agradecida (al final has conseguido incluso que te tutee 😉
Un intensísimo y durísimo proceso de enseñanza-aprendizaje pero no menos que fascinante. Y este “cocktail” de definiciones, por difícil que parezca, estuvo presente en todos y cada uno de los días que duró el “training”. Sin embargo, créanme si les digo que el “cocktail” fue sólo el aperitivo. El plato principal fueron los tres profesores que lo hicieron posible y los compañeros de batalla que me demostraron que muy por encima de la competitividad está la humanidad. Y es que al final es cierto que lo inolvidable del viaje son las personas con quien lo compartes. Gracias Marta, gracias Mickey y Gracias Fitz. Porque aunque cada día tenía la sensación de que entrabais a clase a “destrozar” el suelo donde yo tenía mi equilibrio, en realidad simplemente veníais a darnos una lección magistral de conocimiento y profesionalidad pasmosa, pero también siempre de la mano de un trato cercano y cariñoso. Sólo gracias a vosotros, al cariño de mis compañeros, al interés de Richard y a una gran dosis de mi “amor propio” no me rendí.
Marta: ¿Cómo te podría expresar tanta admiración? Tal vez te quede claro si te digo que mientras descubro lo que soy, ya tengo claro lo que quiero ser: quiero ser como tú. GRACIAS POR TODO.
Gracias compañeros por la empatía y las palabras amables diarias. Rafal y Alfonso, gracias por los ratos que compartimos, la celebración en el Wanda conmigo y apoyando a mi equipo, las risas, la complicidad, las confesiones… En mi hogar, siempre tendréis vuestra casa.
Alfonso: Me quedo con tu preciosa y eterna sonrisa, con tu acento de galán conquistador, con tu predisposición a ayudar en todo momento y con todas esas cosas que te hacen único.
Nanette: ¡Ay mi Nanette!. La benjamina del grupo, la de las carcajadas a 1ª hora de la mañana pero también a primera hora de la tarde y al final del día. ¡Siempre riendo! ;-). Yo me pregunto: ¿cómo una niña tan “pequeña” puede haberme dado lecciones tan grandes y consejos tan sabios?. Te queda toda la vida por delante para comerte el mundo y ya vas por la mitad… Pero eso sí, mientras lo hagas, no olvides parar en Granada. Esa nos la comemos juntas a ritmo de reggaetón 😉
Susana: Tú pasaste por esto antes. Ellos no te conocieron, sólo yo fui la afortunada. Para ti créeme que no tengo palabras… Siempre preocupada por mi, tan servicial, tan atenta, tan desinteresada, tan cariñosa… Espero que este sólo haya sido el comienzo de una amistad que en Granada se hará muy sólida, porque estoy segura de que la vida es mucho mejor con amigas como tú.
Pero al margen de todos ellos, no hay debate posible. Ha sido una formación agotadora: tensión, presión y concentración llevadas al extremo… ¡Ni siquiera en mis años de instituto hice tantos deberes!. Muchos nervios, noches de desvelo, momentos de agotamiento, de flaqueza, alguna que otra lágrima (no voy a ocultarlo), estrés, mucho estrés… Sentir a menudo que tu acento te delata y cuanto más lo sientes, peor pronuncias. Sí, el escudo que usas para sobrevivir a cada clase es claramente rojo y amarillo (porque no puedes obviar que eres la única no nativa en el grupo). La presión te puede, sientes miedo… pero tienes las manos llenas de tantas ganas que no hay alternativa. La única opción: NO RENDIRSE. Así que, me cansé, me agoté pero tomé aire y no renuncié. Y entonces fue cuando viví la aventura de la que les hablo. Una aventura sin mochila (excepto esa mía propia cargada de miedos e inseguridades). Una aventura que me hizo ver otro concepto de aventura. Ese en el que no necesitas pasaporte, ni ahorros, ni vacunas, ni coger un avión, ni ver animales exóticos ni paisajes fascinantes… Basta con que seas consciente de que existe un método que se llama “método Vaughan”, con verdaderos profesionales al mando, que además está en España y que es la manera más efectiva, dinámica y fascinante que jamás he visto para aprender inglés.
BÚSQUENLO, investiguen… Que no se lo cuenten, que no se lo cuente yo… Créanme, habrán hecho la mejor elección, se alegrarán. Porque al final todos sonreímos en el mismo idioma…
So…, I would tell you to tell everybody it’s the best method in the world!!!!!!!!! 😉
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