Sí, hoy es tu cumple y sí esto es sólo una excusa, una de las más tontas. Mucha gente me ha preguntado:»¿qué le vas a regalar?, ¿le escribirás algo bonito?». La verdad es que siendo tu cumple, escribirte podría parecer lo más fácil, lo más sencillo, lo más mío y lo más «yo». No obstante, ya han sido muchas las veces en las que tú has sido la inspiración para dar forma a mis textos. Sin embargo, a pesar de ello, no tengo duda de que las palabras que ahora escribo volverán a fluir sin más. Porque para ti escribo con el corazón y el alma. Y al alma nunca le falta tinta ni al corazón memoria para recordar quién le dio sus mejores latidos…
Y si todo está dicho déjame simplemente recordártelo:
Gracias por ser y por estar. Porque te he visto incesante forjarte espada y escudo de tus hijos. Por ser única y por estar siempre a pesar de los kms. Pues tenerte, cerca o lejos, me permite llorar a gritos y me da la paz para poder quedarme dormida incluso con los zapatos puestos. Saber que te tengo me permite despertar de cualquier pesadilla sabiendo que ahí estarás. Esa sensación de estar lejos de ti pero en casa contigo, de que no importan las mudanzas porque tú siempre serás mi hogar.
Mami, quiero felicitarte muchos años más, seguir presumiendo de ti como hermana, conversando y confesando…
De niña te necesitaba pero ahora que soy adulta soy consciente de necesitarte infinitamente más.
Quiero que sigas elaborando nuestros itinerarios de Julio juntas, seguir bailando contigo y de tu mano. ¿Y crees que no lo sé? Sí, mientras estés, asumo que me reñirás por prescindir del postre y por ejercitarme de más pero será señal de que estás… Me haces falta, mucha falta. Y si te lo estoy diciendo, si te lo advierto, si lo sabes y tanto me quieres: «mamá no te apresures, por favor no lo hagas. Porque lo mejor de mi vida es sin duda tenerte en ella».
Te quiero.
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