Bueno madre, aprovecho el día de tu cumple para una vez más, decirte lo importante que eres para mí. Yo sé que en ocasiones puedo resultar repetitiva (desde luego no seré yo de esas personas que se muera con la pena de no haberte dicho que “TE QUIERO” lo suficiente). De hecho, debes dar por sentado que te quiero, pero igualmente, muy a menudo sabes que tengo la necesidad de decírtelo y hoy en concreto, lo hago aquí, para que guardes siempre mis palabras y acudas a ellas cuando lo necesites.

Por otro lado, ya conoces mi vocación frustrada (dejando a un lado ese sueño de bailarina al estilo Jennifer Beals)  . De sobra sabes que me encanta escribir, o más bien …¿qué no sabes de mí y de lo mío?. No obstante, al no ser la primera vez que te dedico unas líneas, la tarea cada vez se hace más complicada, algo paradójico, pues pese a la cantidad de escritos dedicados a ti con mi rúbrica bajo ellos, te advierto que no soy capaz de expresar todo lo que quiero decir, así que, tendrás que imaginarte el resto. Por delante, en mayúsculas, negrita y subrayado va mi admiración por tu valentía y tu fuerza para poder siempre con TODO, y TODO ES TODO. Y con el añadido de lucir siempre espectacular, guapa como ninguna y yo orgullosa como la que más. 

A modo de encabezamiento o más bien, de titular, quiero plasmar todo el amor que sea capaz de devolverte.

Porque tú siempre has estado ahí, enseñándome todo lo que sabías y animándome a saber más; guiándome cuando más confundida estaba y dándome valor cuando estaba asustada; protegiéndome de cualquier peligro y confiando en mis capacidades, esas que sólo tú ves.

No creas que tu trabajo como madre terminó en mi infancia. Ahora que soy adulta te necesito más que nunca, porque siempre serás mi referente para ser mejor persona, para creer en el amor incondicional y en el apoyo constante. Aún necesito que me cuides, que me protejas y que me guíes. Así que no te alejes porque me pierdo sin tu consejo.

Es curioso, con frecuencia me pregunto a mí misma el por qué de esa carencia tan absoluta en mi persona de instinto maternal… ¿Y sabes qué?. Que en mi conclusión es tu imagen la que veo de forma nítida. Dejaste el listón muy alto y mi miedo a no estar a la altura me frena por completo.

¿Yo preocupándome por las vacunas, la limpieza de los dientes, los estudios, las palabrotas, la alimentación, las amistades, los novios y las novias…? ¿Yo desvelada una noche tras otra por aquello que a ell@s los desvele?. No me siento con fuerzas para hacer de niñera, maestra, choferesa, cocinera, lavandera, médico, policía, confesora… y todo eso, sin cobrar sueldo alguno. ¿Y qué hay de esa actriz a la que en más de una ocasión tendría que interpretar cuando apriete los dientes y sonría fingiendo que todo está bien cuando en realidad sea todo lo contrario?

No sé mami, no te enfades, pero pensándolo bien, te veo un defecto… Y es que seguramente te vayas antes de que me dé tiempo a agradecerte sólo parte de lo que me has dado. Me dejarás desorientada, vacía e irremisiblemente huérfana. Por suerte madre sólo hay una, porque no creo que aguantara el dolor de perderte dos veces.

TE QUIERO

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