Quiero que me digas que te la juegas conmigo. Porque si lo haces, tal vez no ganemos pero si no lo intentas, ya hemos perdido. Porque fracasar es no jugártela. La vida no espera a los cobardes, el amor tampoco.

Quiero que me digas que nuestra aventura puede ser peligrosa pero que eres consciente de que la rutina es mortal.

Porque no me importa que me digas que al final sólo fuimos un cuento corto si admites que ese cuento ya lo has leído más de mil veces.

Quiero que me digas que no te importa que no me aclare con el GPS o que no sepa leer los mapas porque te encanta venir a buscarme.

Quiero que me digas que no hay mejor frustraciĂłn que la de poder contar mis lunares cada noche y no hallar nunca la suma correcta.

Quiero que me digas que de todos tus viajes, de todos los paisajes fascinantes que has contemplado el más bonito es el de mi nuca cuando me abrazas para dormir.

Quiero que me digas que te fascina mi carácter a modo de “tormenta” porque te encanta el arco iris que te ofrezco después. Porque todos lo sabemos, un romance sin turbulencias no es tal… Que te gusta que te empape, que te cale hasta los huesos, que te deje tiritando…

Quiero que me digas que tienes un plan para cuando nos enfademos: bailar conmigo hasta que te mire de soslayo y te sonrĂ­a.

Quiero que me digas que no te asusta la distancia cuando tengamos que separarnos porque cuando estás conmigo y me miras eres consciente de que ni siquiera el cielo está tan lejos.

Quiero que me digas que tus ganas de mĂ­ no se quitan, sino que se acumulan.

Quiero que me digas que no tienes duda de que yo serĂ­a capaz de quitarte la sed en el desierto.

Quiero que me digas que no vas a dejar pasar mi tren porque tú eres más de vuelos y por eso has decidido hacer de mí el aeropuerto para tu aterrizaje forzoso.

Quiero que me digas que como yo, detestas las faltas de ortografĂ­a y por eso no vas a poner punto y final a lo que requiere unos claros puntos suspensivos.

Quiero que me digas que soy claramente culpable de que tú seas un poco más feliz.

Quiero que me digas que no entiendes nada de lo que te doy. Porque no hay nada que te pueda hacer sentir tanto como aquello que no entiendes.

Quiero que me digas que entre nosotros no hay quĂ­mica sino que incluso ciencias y letras se vuelven comunes.

Quiero que me digas que te gusta verme trepar por la barra porque ves como mi corazĂłn sonrĂ­e.

Quiero que me digas que esto nuestro nunca durará por costumbre sino por amor.

Quiero que me digas que juntos haremos que las ganas ganen.

Apostemos, juguemos a que te cambio mis te quieros por los tuyos. Quiero que me quieras pero quiero que lo hagas sin miedo y en voz alta.

Quiero que apuestes todo por mĂ­. PROMETO SER TU Ă“RDAGO, TU APUESTA GANADORA.

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