Si lograra ser consciente de que el sol realmente a menudo está de mi parte, si pudiera disfrutar de los dĂas grises, frĂos, nublados… y valorar que son ellos los que nos permiten apreciar lo que el sol no nos deja ver al cegarnos con su luz. Si sĂłlo por momentos fuera capaz de enorgullecerme del valor de mi constancia que me ha llevado sin ningĂşn tipo de atajo a los lugares que realmente merecen la pena para recorrer cada callejĂłn que esconde un secreto, cada avenida que revela una historia y cada calle que aguarda un sueño, uno de esos mĂos que me ayuda a explorar universos desconocidos, navegar por mares de posibilidades y conquistar montañas de desafĂos. Si pudiera regarme de amor propio para verme florecer bonito … me declararĂa entonces libre para abrazar la incertidumbre, bailar bajo la lluvia y desafiar los lĂmites impuestos por mis propias inseguridades.
Si a menudo lo consiguiera, si pudiera obviar el futuro y disfrutar del presente, si fuera capaz de enfrascar un poquito de mi valentĂa y beberla a sorbitos, a ratos, a veces, muchas veces, todas las que fuera necesario… sĂłlo asĂ podrĂa disfrutar mi existencia como rĂo sin rumbo fijo ignorando que a veces lo natural es que ese rĂo excave profundas y escarpadas gargantas. Pero ahĂ estarĂa yo si pudiera, sin temor a la corriente, indiferente a su susurro y decidida a alterar su curso.
Si al mirarme al espejo, mi espejo fuera tan sĂłlo un poquito justo me librarĂa de algunas de las cadenas y grilletes que me oprimen, que me angustian, que me frenan.
Y si fuera capaz, si pudiera entender que todo está bien, creer que todo irá bien, que a veces vida, destino y mundo parecen en contra, pero, es justo ahĂ, en ese momento cuando te das cuenta de que si a menudo no encajas en el mundo es porque estás aquĂ para cambiarlo. Si pudiera, si fuera capaz, entonces el futuro darĂa un poquito menos miedo, sin reglas de arquitectura que me impidieran poner cimientos a mis castillos en el aire.
Si pudiera, si pudiera liberar el miedo que guardo en mis costillas, ponerme en pie para dejar de ignorar mi propia estatura… ¡ay si pudiera! tejer mi destino con hebras de coraje, teñirlo con tinta de esperanza y confianza y bordarlo con la valentĂa que anhelo…
Si pudiera verme con los ojos que algunos me ven… En el escenario de mi mundo sĂłlo yo, ya sin cadenas convencida de que las flores no necesitan un jardĂn perfecto para florecer, a veces el asfalto es suficiente.
Si es posible o imposible es lo de menos. Sobre las ruinas del fracaso se pueden construir infinitos sueños. SĂłlo se trata de entender que a veces los pasos más firmes se dan con las piernas temblando. Si pudiera encontrarme a mi misma, encontrarĂa mi lugar en el mundo…
Traigo las ganas, muchas ganas, demasiadas, el ansia de brillar, dejando al mundo ciego o devolviéndole la vista para contemplarlo, pero diciéndome a mi misma que puedo sin condicional. Porque mucho peor que una jaula son unas alas rotas.
Si pudiera… Quiero sentirme en mi hogar, no en el que nacà sino donde todos mis intentos de escapar cesen. Porque nada es imposible para un corazón dispuesto.
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